Inicio
En ocasiones necesitamos tiempo para nosotros mismos, y no se trata de alejarse e irse a un país recóndito, a veces luego de mucho tiempo nos damos cuenta que nos olvidamos de nosotros y nos entregamos al trabajo o la felicidad de otros, dejando de lado nuestra alegría, algunas ocaciones no hacen recapacitar si lo que estamos haciendo en realidad está bien o lo nos estamos dejado llevar por el momento, y sin darnos cuenta esos momentos son como grandes lagos que están en una quietud perpetua y nos sumerge hasta el punto que por más tranquilo que se vea por fuera en realidad nos tiene ahogados y muertos en el fondo. Casi que nosotros mismos somos quienes nos encargamos de lanzarnos a este lugar para que pase eso, vernos tranquilamente y por dentro eterno in iré, sin poder gritar, un auto sabotaje a nuestra vida, un lugar sin luz sin poder avanzar, lleno de obscuridad y donde solo vislumbramos la soledad. Parece que retornar es tan doloroso y es agradable permanecer en las penumbras, pero si la verdad es la que se ahoga en la tristeza la mentira es quien se hace cargo de intentar mantener de pie destruyendo lo poco que queda de nuestra realidad.
La miseria solo se ve cuando al ver nuestro corazón está vacío, tan solo con los escombros de nuestro último altar, el que se quemo con el dolor de perder de último momento nuestras alegrías.
Comentarios
Publicar un comentario