Inicio En ocasiones necesitamos tiempo para nosotros mismos, y no se trata de alejarse e irse a un país recóndito, a veces luego de mucho tiempo nos damos cuenta que nos olvidamos de nosotros y nos entregamos al trabajo o la felicidad de otros, dejando de lado nuestra alegría, algunas ocaciones no hacen recapacitar si lo que estamos haciendo en realidad está bien o lo nos estamos dejado llevar por el momento, y sin darnos cuenta esos momentos son como grandes lagos que están en una quietud perpetua y nos sumerge hasta el punto que por más tranquilo que se vea por fuera en realidad nos tiene ahogados y muertos en el fondo. Casi que nosotros mismos somos quienes nos encargamos de lanzarnos a este lugar para que pase eso, vernos tranquilamente y por dentro eterno in iré, sin poder gritar, un auto sabotaje a nuestra vida, un lugar sin luz sin poder avanzar, lleno de obscuridad y donde solo vislumbramos la soledad. Parece que retornar es tan...
Por que hasta lo mas dulce viene del chocolate mas amargo.