Mi remor número tres radica en qué nadie nunca sugiere mi mano y entre crucé los dedos con los míos, que nadie me lleve por sí mismo a otro lugar sugerir a ver el mundo como otro los ve, pero mi tristeza es que nadie comparta mis ganas de ser amado, se que el problema no soy yo ni nadie es la manera que me aterra ser anciano y no ver nadie al despertar es de ver el mundo florecer y marchitarse sin quien me lo narre, es no poder imaginar que corre por la cabeza de una persona cuando cierra sus ojos y poder contemplar su sigiloso respirar, es no saber a quien contarle como los segundos pasan y como lo veo yo; muy a pesar que sea una convención el hecho de tener una familia si es algo qué tal vez no pueda cambiar y ahora pareciera que el tiempo se acortara como en cuenta regresiva. Estoy explorando el mundo o por lo menos mi país en busca de respuestas en busca de lo que no se que sea lo que sea aparezca y que complete este rompecabezas de mi vida, ese que todos tenemos y que algunos com...
Por que hasta lo mas dulce viene del chocolate mas amargo.